viernes, 24 de octubre de 2014

Ancestros

Puede ser que uno sea el arquitecto de su propio destino... pero hereda de sus ancestros.

Suele la vida llevarme
de la mano, presurosa
o paso a paso,
ajena mi voluntad al rumbo.
Puede este mundo brindarme
sin pedirlas,
las cosas más variadas,
algunas, incluso,
las por mí soñadas.
Y las gentes y las cosas
que cruzan mi derrotero
se saludan, me hablan,
me escuchan me soportan
y se conjugan en un todo
que me rodea, me abraza, me apretuja,
que me lleva, me trae, me coloca,
que se cambia, me quita, me repone
como un algo,
uno más,
de un montón.
Y el hombre que soñó aquel niño
que fui,
el ser que quise ser,
se me escapa, se esfuma, se diluye
en el ir y en el venir
de las cosas de este mundo…
y me pierdo…
Me busco, porque algo hay en mí
que así lo intuye,
a la vera de una fuente primorosa
de un hogar lejano en el tiempo,
gobiado por los vientos…
y me encuentro…
Y por obra de un arte incomprensible,
cual si fuera una óptica suprema,
la imagen de aquel niño
y la forma del hombre
que soy,
se juntan, se entrecruzan, se enciman
y se integran.

                     Primer Premio. Poesía recitada por su autor.
Miniesteiddfod de Trevelin 1981 

1 comentario:

  1. Esta poesía es increíble! Desde el punto de vista literario, por las imágenes que construye;desde el punto de vista gramatical, por la impecable construcción de las frases que se suceden; desde el punto de vista lingüístico, por la selección de vocabulario; y desde el punto de vista afectivo, porque es de mi papá. Genial! Y esto lo pienso desde antes de ser Licenciada en Letras, que conste.

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